El Teatro que vivimos, el Drama que contemplamos.
El mundo en que vivimos, dicen, es ancho, ajeno y - añado - bullicioso. El año que recién comienza es, que yo recuerde, uno de los más bulliciosos en los ochentitantos que he conocido. Para nuestra patria borinqueña promete traer vientos – y no serán alisios – desde allende los mares. No vendrán del Norte. Vendrán del Oriente Medio Extendido donde Estados Unidos, el Hegemón de turno, está jugando al bacará geopolítico con su futuro – y el nuestro.
Cada día los periódicos y demás medios nos dan noticias, a cuál más lúgubre, de lo que ocurre en sitios como Afganistán, Siria e Iraq, y su entorno. En la televisión se ven escenas de algarabías en Egipto, Túnez, Siria, Jordania, y hasta Dubai y otros estados aledaños. Se alude a la división del Sudán. Se nos dice que, por eso, los precios de todo lo que consumimos acá van a subir. Nuestros compatriotas van allá a morir, y se nos dicen que es por nuestro bien. ¡Como si eso fuera consuelo! Nadie nos ha dado un porqué que satisfaga. No basta con decir que es por el bien de la patria. Eso lo dijeron en la Primera Guerra Mundial, y en la Segunda; y en las de Corea, Vietnam y todas las demás, hasta el día de hoy. Será por la de otro; por la mía, no me parece. Mientras más nos explican desde Washington, más espesa la niebla con que se nos cubre. Me propongo aquí y en las próximas entradas es tratar de disipar un poco la bruma.
Lo que ofrezco es el cúmulo de unos sesenta años tratando de entender ese gran rompecabezas que es la práctica de la geopolítica entre las grandes (y las no tan grandes) potencias en el escenario que ahora llaman el Gran Oriente Medio, donde Estados Unidos se juega ahora su lugar de única super potencia que hoy queda en el mundo. Permítanme definir, primero, el tablado donde se presenta la obra. El Gran Oriente Medio es el término geopolítico usado por la administración del ex Presidente, George W. Bush para señalar un territorio bastante más extenso que lo acostumbrado – más del doble de lo que generalmente se entendía por Oriente Medio.
Abarca,además de todo el tradicional Medio Oriente y Turquía, el Norte de África, desde la Mauritania, pasando por Túnez y Libia hasta Egipto, incluidos el Sudán y Somalía así como los países centro-asiáticos de Irán, Afganistán y Pakistán, que, como Turquía, no son árabes, propia-mente dichos, además de varios otros países, también centro-asiáticos, pero que antes fueron parte de la ya extinta Unión Soviética, como lo son Uzbekistán, Khirguistán, Turkmenistán y Tayikistán que, junto con Kazakstán forman ahora la barrera entre la Federación Rusa y lo que el geógrafo inglés Halford John MacKinder llamó el Pivote del Mundo cuando expuso, en su "Teoría de la Región Cardial¨, escrita poco después de la Primera Guerra Mundial que ¨quién controle el Pivote del Mundo….dominará el mundo¨. Ese es el tablado para la más reciente partida en el Gran Juego. (sigue)
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