domingo, 25 de marzo de 2012

Las Tribulaciones de ser el Máximo Hegemón Global (1ª entrada)

1. El Destino aún sea Manifiesto, será siempre un hado.  
Como destino al fin, es inalterable, e indefinible, y a veces travieso. Esta entrada y las que le siguen pretenden trazar como fue que Estados Unidos, habiendo ya, en su afán de desligar al Continente Americano de los enredos europeos y de inducir a los países de este Hemisferio a abrazar el evangelio de la democracia al estilo americano, declarado su hegemonía sobre la región y convertido las aguas del Caribe y el Golfo de México en un Mediterráneo americano, quedó infectado del incurable virus  hegemónico imperial. (No debe confundirse con el VIH clínico; porque es pandémico en que afecta pueblos enteros y es propagado por contagio político; Pero es igualmente terminal y transmisible de la Metrópolis a sus dependencias.)  
Ya a fines del Siglo XIX se le evidenciaban los primeros síntomas del mal y, en la primera, mitad del vigésimo, se agravó. Pero ahora en esta segunda década del siglo 21 parece haber desarrollado los síntomas que en casos históricos parecidos han sido terminales, ha desarrollado cepa VHI-GM (virus  hegemónicus imperialis-Globalis maximus).El pronóstico es reservado, porque es el primer caso conocido. De la variante minimus se han conocido muchos a través de la Historia, casi todos en el Continente euro-asiatico. La longevidad de todo ellos ha sido,  en promedio, unos 250 años desde los primeros síntomas hasta su ocaso y ha fallecido mayormente de desgaste, implosión o haber sido desbancado en el bacará diplomático al que todos son adictos.
En entradas anteriores he hecho recuento de cómo se infectó, y cómo eso nos afecta a los puertorriqueños. He sugerido que ha llegado a tal punto que cualquier cambio en nuestra actual relación política con Estados Unidos puede afectar adversa- mente los intereses globales de Estados Unidos en la coyuntura histórica del momento. Por tanto, a ellos les conviene que las cosas sigan como están. Gane quien gane en noviembre en Puerto Rico y en Estados Unidos, prevalecerá la política estadounidense de espléndido inmovilismo.
(Sigue)

No hay comentarios:

Publicar un comentario